Ahir, 16 d'agost de 2015, duguerem a terme una petita sortida a la Font de Son Tries de dalt, dins del marc de les festes de Sa Vila Nova d'Esporles. Caminarem fins a la font i allà observarem els arbres dels voltants i comentarem els processos que estaven tenint lloc ocults als nostres ulls (fotosíntesi, evapotranspiració, facilitació vegetal...). Va ser una experiència molt gratificant per a tots i esperam que, sobretot, als nins assistents (na Marina i en Marc) no se'ls oblidi mai.
dilluns, 17 d’agost del 2015
Sortida "Mirar un arbre"
Ahir, 16 d'agost de 2015, duguerem a terme una petita sortida a la Font de Son Tries de dalt, dins del marc de les festes de Sa Vila Nova d'Esporles. Caminarem fins a la font i allà observarem els arbres dels voltants i comentarem els processos que estaven tenint lloc ocults als nostres ulls (fotosíntesi, evapotranspiració, facilitació vegetal...). Va ser una experiència molt gratificant per a tots i esperam que, sobretot, als nins assistents (na Marina i en Marc) no se'ls oblidi mai.
dimecres, 22 de juliol del 2015
El racó de les curiositats
diumenge, 19 de juliol del 2015
Blog
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Un blog para los apasionados por conocer los secretos de la naturaleza y las intimidades de la naturaleza humana.
Alejandro
dilluns, 6 d’abril del 2015
DEL TIEMPO, LA LONGITUD Y LOS TELÉFONOS INTELIGENTES
¿Qué hora es? Actualmente el llamado Sistema Internacional de Unidades (http://www.bipm.org/) nos proporciona una
definición para la unidad de tiempo basada en la frecuencia de la radiación
emitida por el átomo de Cesio en unas condiciones muy estrictas. Así, con la
tecnología adecuada, podemos establecer con gran precisión la hora que es. Pero las cosas no fueron siempre así de sencillas.
Puesto que hasta 1950 no
se construyó el primer reloj atómico, antiguamente la observación de los
astros, con sus conocidos ciclos periódicos, fue la mejor referencia que
tuvimos para medir el paso del tiempo. Durante mucho tiempo se utilizó el paso
del Sol por el meridiano para marcar la hora de referencia.
En un reloj de Sol típico un
estilete, llamado gnomon (foto derecha), proyecta su sombra sobre una superficie plana con
marcas indicando la hora. Si tomamos por buena la hora de nuestro reloj atómico observaremos que a
medida que pasan los días el reloj de Sol se adelanta, luego se atrasa, vuelve
a adelantar y así sucesivamente, con una desviación máxima de unos 16 minutos
respecto a la hora correcta. ¿Y esto cómo puede ser?
En un reloj de Sol típico un
estilete, llamado gnomon (foto derecha), proyecta su sombra sobre una superficie plana con
marcas indicando la hora. Si tomamos por buena la hora de nuestro reloj atómico observaremos que a
medida que pasan los días el reloj de Sol se adelanta, luego se atrasa, vuelve
a adelantar y así sucesivamente, con una desviación máxima de unos 16 minutos
respecto a la hora correcta. ¿Y esto cómo puede ser?
La razón es doble.
Por un lado, la inclinación del eje de la tierra respecto a la eclíptica 23°26'16"
hace variar la altura aparente del Sol a lo largo del año. En invierno el
Sol describe un arco en el cielo más bajo que en verano, alcanzando su mínimo y
máximo respectivamente en los solsticios. Esto explica cómo en las
regiones circumpolares (por encima de los 66º33’45’’) el Sol puede no llegar a
ponerse y no llegar a salir durante días. También por qué en el Trópico de
Cáncer (23°26'16"N) durante el solsticio de
junio a mediodía los postes verticales no arrojan sombra y el fondo de los
pozos queda perfectamente iluminado por el Sol a mediodía. En el Trópico de
Capricornio (23°26'16"S) ocurre en el solsticio
de diciembre.
La otra razón es que la pequeña pero observable excentricidad de la órbita
que la Tierra entorno al Sol provoca variaciones en su velocidad de traslación
(Kepler lo plasmó en su segunda ley http://es.wikipedia.org/wiki/Leyes_de_Kepler ), lo cual afecta a la
posición aparente de nuestra estrella cuando la observamos dos días
consecutivos a la misma hora y la hace distinta a la esperada si fuese nuestra
órbita perfectamente circular. Este fenómeno puede plasmarse en una figura que llamamos analema, que
podemos construir fácilmente si tenemos la paciencia de fotografiar el cielo
desde la misma posición a intervalos regulares durante un año entero.
Pero aún corrigiendo esta predecible desviación y obviando que sólo
funciona de día, el auténtico problema del reloj de Sol es que sólo mide la
hora local. Así que la medida del tiempo en un horario unificado depende de
cuánto al este o al oeste te encuentres de tu meridiano de referencia. Si
aceptamos que un día tiene 24 horas y lo asociamos a un giro de la Tierra de
360º respecto al Sol, resulta que el reloj de un individuo situado 15º al Este
de nuestra posición marcará una hora más que el nuestro. Sin lugar a dudas la exploración y la cartografía de la superficie de
nuestro diminuto planeta durante siglos estuvo ligada a la observación y
comprensión del cielo, y al desarrollo de relojes transportables y precisos.
Por un lado, la inclinación del eje de la tierra respecto a la eclíptica 23°26'16"
hace variar la altura aparente del Sol a lo largo del año. En invierno el
Sol describe un arco en el cielo más bajo que en verano, alcanzando su mínimo y
máximo respectivamente en los solsticios. Esto explica cómo en las
regiones circumpolares (por encima de los 66º33’45’’) el Sol puede no llegar a
ponerse y no llegar a salir durante días. También por qué en el Trópico de
Cáncer (23°26'16"N) durante el solsticio de
junio a mediodía los postes verticales no arrojan sombra y el fondo de los
pozos queda perfectamente iluminado por el Sol a mediodía. En el Trópico de
Capricornio (23°26'16"S) ocurre en el solsticio
de diciembre.
La otra razón es que la pequeña pero observable excentricidad de la órbita
que la Tierra entorno al Sol provoca variaciones en su velocidad de traslación
(Kepler lo plasmó en su segunda ley http://es.wikipedia.org/wiki/Leyes_de_Kepler ), lo cual afecta a la
posición aparente de nuestra estrella cuando la observamos dos días
consecutivos a la misma hora y la hace distinta a la esperada si fuese nuestra
órbita perfectamente circular. Este fenómeno puede plasmarse en una figura que llamamos analema, que
podemos construir fácilmente si tenemos la paciencia de fotografiar el cielo
desde la misma posición a intervalos regulares durante un año entero.
Pero aún corrigiendo esta predecible desviación y obviando que sólo
funciona de día, el auténtico problema del reloj de Sol es que sólo mide la
hora local. Así que la medida del tiempo en un horario unificado depende de
cuánto al este o al oeste te encuentres de tu meridiano de referencia. Si
aceptamos que un día tiene 24 horas y lo asociamos a un giro de la Tierra de
360º respecto al Sol, resulta que el reloj de un individuo situado 15º al Este
de nuestra posición marcará una hora más que el nuestro. Sin lugar a dudas la exploración y la cartografía de la superficie de
nuestro diminuto planeta durante siglos estuvo ligada a la observación y
comprensión del cielo, y al desarrollo de relojes transportables y precisos.
Y aunque a nuestros niños les cueste creerlo no siempre tuvimos un smartphone
que además de permitirnos hablar con nuestro primo en las antípodas como si lo
tuviésemos delante, nos diese la hora con una precisión de milisegundos y nos
pudiese advertir qué salida hemos de tomar en la autopista.
Juanjo
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La naturaleza ...de los números
dimecres, 28 de gener del 2015
DE MEDIDAS, DE PIRATAS Y DE LA VELOCIDAD DE LA LUZ
A estallar la guerra ente Francia y España, Aragó fue encarcelado en el Castell
del Bellver desde el cual consiguió escapar un mes después. Dejada Mallorca
empezó un rocambolesco viaje de regreso a Francia salpicado de prisiones,
tormentas y piratas. En junio 1809, tras un año de viaje, François Aragó
llegó al puerto de Marsella, desde donde regresó finalmente a Paris. El
científico llevaba consigo sus preciosas medidas (¡y sus instrumentos!) y
en 1810 terminó los cálculos para la medida del meridiano de Greenwich hasta Baleares.
Un logro científico que permitió a François Aragó entrar como miembro honorario
en la Academia Francesa de la Ciencia.
Pero ¿por qué molestarse tanto en medir un trozo más de meridiano terrestre?
La respuesta
tiene que ver con la unidad fundamental de medida, o sea en este caso, el
metro. Nos parece normal medir los
objetos o las distancias entre dos puntos usando el sistema métrico decimal.
Pero no siempre ha sido así. Hasta el
final del 1700, en Francia como en toda Europa, existían muchas unidades de medidas
distintas como, por ejemplo, el toise, el estadio romano, el pie… Estas medidas
variaban localmente y eran monopolio de la nobleza local, proporcionando a los
nobles de la época ventajas en cada compraventa de mercancía. Las
diferencias locales impedian una equitativa exportación e importación de las
mercancías entre dos países. Ecónomos y científicos estaban convencidos de que
un sistema universal de medidas proporcionaría un nuevo impulso a la economía.
Sugirieron la utilización de un sistema basado en el metro, definido como la
diez-millonésima parte de la distancia entre el ecuador y el polo Norte. La
idea era de tener una definición universal basada sobre la naturaleza y no en
la arbitrariedad de cada rey, noble o país. [No todos estaban de acuerdo y para
dar una idea de la complejidad del problema es suficiente considerar que la
definición actual del metro ha sido formulada en 1983 y tiene que ver con una
medida de tiempo y no de espacio]. Por aquella época, entonces, la medida
precisa de un meridiano terrestre (el arco imaginario que une los dos polos terrestres)
era fundamental para una medida exacta del metro. Una idea promovida por la
revolución francesa para liberar la ciencia y la economía de la arbitrariedad
de los poderes locales. François Aragó
estuvo pues en Mallorca con el fin de ‘medir’ el metro.
Una expedición para
proporcionar una nueva libertad. Cuarenta años después de la expedición en
Mallorca, una vez que nombrado ministro del gobierno de Lamartine, François
Aragó consiguió abolir definitivamente la esclavitud en las colonias francesas
en 1848.
Así, cada vez que
tomáis una medida con vuestra regla o vuestro calibre, hay un hilo imaginario
que os une al monte Galatzó, en Mallorca.
La definición del
metro como una fracción de un meridiano terrestre fue operativa hasta el 1950.
Hoy en día el metro se define como la distancia recorrida para la luz en
1/299.792.458 segundos. Lo cierto es que a pesar de la definición de la
unidad fundamental de longitud, donde hay medidas hay errores… pero esta es
otra historia.
Giak y Juanjo
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La naturaleza ...de los números
divendres, 28 de novembre del 2014
Els monòlegs científics van ser un èxit!!
La sala era plena, la casa des poble el marc ideal...i ens vam fer un bon fart de riure amb els monologuistes que ens van venir a veure. Va ser una agradable i molt divertida manera d’apropar-nos a la ciència.
Moltes gràcies a
tots ells altre cop, per venir a actuar de manera gratuïta per l'Escola de Natura...i gràcies
a vosaltres també per venir a omplir la sala.
L’any que ve, els
intentarem convèncer perquè en visitin altre cop amb nous monòlegs.
Una aferrada i ja
us anem avisant de les noves activitats!
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